Toda la animación en el juego de Ico se ha hecho de manera manual, y no a través de capturas de movimiento. Como resultado, Ico y Yorda tienen gracia fílmica – no hay aristas afiladas, movimientos bruscos o colores borrosos en estos personajes. Al contrario, casi puedes sentir la fragilidad de Yorda gracias a la animación realista que yace en el fondo de este juego.

Gráficamente, jugar a Ico es como mirar los suaves tonos sepia de una fotografía antigua – delicado, evocativo y melancólico. Los colores bruscos se han sustituido por una bella paleta de tonos tierra, que trae la vida a la fortaleza y a las sombrías figuras que la habitan, así como a los inolvidables personajes Ico y Yorda.