Ico es distinto del resto de habitantes de su aldea. Debido a su herencia genética – el legado de generaciones – Ico ha nacido con un par de pequeños cuernos en lo alto de la cabeza. Considerado un poseído por algunos de los vecinos, Ico se enfrenta a un triste destino, es sacado de su casa a la edad de 12 años y confinado en una espeluznante fortaleza para morir de hambre y de frío.

Pero Ico posee un fuerte espíritu y un sentido innato para la supervivencia. Inquisitivo y aplicado, Ico tiene la fuerza suficiente para dos personas – es esta fortaleza la que debe asegurar la ruta hacia la libertad.